La verdad es que me encantó. Mucha fiesta, mucho color (y poco discurso!). La balanza estaba totalmente equilibrada. Los discursos fueron los necesarios, llenos de contenido y con mensajes de felicitación y aliento hacía Israel.Fue muy emocionante y me pareció ver más gente que el año pasado (aunque no tengo cifras oficiales).
Como siempre, la juventud llenó las gradas de vitalidad y fuerza y acompañó la marcha previa al acto cuyo lema es, como todos los años, "Con Israel y por la Paz.".
Lo que me encantaría ver alguna vez, es que al finalizar, en la parte baja, se saquen las sillas y se formen arkadot y bailes y siga la fiesta toda la noche para festejar a Israel.



